Ayer se me cayó el mundo
y hoy ándolo buscando.
A pesar de que no lo encuentro
me resisto a olvidarlo.
Entre las hojas de los olmos
enredado en las trepadoras
subo a la cumbre de una vida
que se quedó abajo esperando.
Ayer se me cayó el cielo...
en el suelo las estrellas estrelladas
dan fe de mi sino negro
mas yo anclado sigo aquí
vigilado por la órbita del engaño
El sol traicionero sonríe
y yo callo mi remordimiento.
Ayer se me cayó el mundo
y ándolo buscando
no quiero cadenas ni hierros
que mi voluntad apresen
busco un hoy, un presente
una ventana al aire
que me acerque el futuro incierto.
Ayer se me cayó el mundo
Ayer se me cayo el cielo
Hoy nace un nuevo día
que sin buscarlo encuentro
Ayer se me cayó la vida
y hoy tú me la has devuelto.
Andamos inspiradas , eh?
ResponderSuprimirEspero que lo hayas recogido (el cielo y el mundo. Yo es que soy mucho de recoger lo que se cae...) Afortunadamente, el día nuevo trae vida! y alguién que te ayude a recoger lo que se caíga...
Un beso, poeta(lo quieras o no...)
Bueno el tú es un tratamiento mayestático, digamos para entendernos, no es una persona, es más bien algo, es un sentimiento de levantarse siempre aunque no haya esperanza. Yo estoy convencida que estos textos me los manda ese duende travieso que maneja mi vida, él hace y después explica y así me va, no sé por qué escribo esto ni cual es la razón que lo empuja, quizás tenga alguna extraña bipolaridad, jejejejje.
ResponderSuprimirMi otro yo será el poeta yo soy muy del mundo real, jejeje.
Besos.